Conocí sobre Alpha School al seguir la cuenta en Instagram de Future of Education. Me llamó la atención escuchar a su fundadora, MacKenzie Price, entrevistando a sus estudiantes infantes y adolescentes, quienes decían frases como: “Yo estoy en 4to año de Lectura y 6to año en Matemáticas”, “Yo creé una app para ayudar a las mujeres adolescentes en su autoestima”, “A mí no me gustaba la escuela hasta que llegué aquí”. Alpha School es una escuela privada en Austin, Texas, que se ha convertido en una red de escuelas en Estados Unidos. Esta se anuncia como una escuela que optimiza el aprendizaje con IA, con solo dos horas de “aprendizaje académico”.

¿Cómo es un día en Alpha School?
Después de la llegada de los estudiantes:
8:45 am – 9:00 am: Breve actividad para arrancar con energía
9:00 am – 11:30 am: 4 bloques de 30 minutos (25 de enfoque y 5 de descanso) de: Matemáticas, Inglés, Ciencias y Ciencias Sociales. Con un receso de 15 minutos intermedio.
11:30 – 12:30 pm: Lunch y recreo.
12:30 – 3:13 pm: Talleres y actividades para el desarrollo de habilidades para la vida, y mentorías (sesiones 1 a 1).
3:15 – 3:30 pm: Cierre del día con reunión del grupo.

En esas dos horas académicas, los estudiantes utilizan software para avanzar en un currículum personalizado a través de plataformas adaptativas que ajustan el nivel de dificultad según su progreso. Los sistemas entregan resultados y sugerencias al instante, de modo que el alumno sabe qué reforzar. Además que el guide (facilitador) puede intervenir en momentos precisos.

¿Qué podemos aprender de Alpha School?

La interacción individual de los estudiantes con tecnología educativa puede optimizar el aprendizaje “académico”.

Hay que recordar que Skinner, ya en los 60’s hizo experimentos que demostraban los beneficios de utilizar “máquinas de enseñanza” con las que los estudiantes interactuaban individualmente:
Retroalimentación automática: Los estudiantes no tienen que esperar a que el profesor les revisara, sino que automáticamente pueden saber si han contestado correctamente, lo cual disminuye su ansiedad y les permite avanzar en el aprendizaje.

Ir al propio ritmo: Los estudiantes no tienen que esperar a que el profesor de explicaciones a otros estudiantes de conocimientos que ellos ya saben o conocimientos que no tienen las bases para asimilarlo. Además que pueden repetir cierto ejercicio hasta que haya sigo comprendido por ellos suficientemente.

Avance pequeño y gradual: Debido a que las actividades están distribuidas en tareas cortas, es fácil realizarlas correctamente, lo que también les motiva a avanzar.

Estos mismos principios siguen siendo la base de las aplicaciones educativas actuales. Talvez el máximo exponente es Khan Academy, plataforma que sigue estos principios, pero que además incorpora Gamificación (elementos de juego) y Inteligencia Artificial (para sugerir lecciones o rutas de aprendizaje y para incorporar un tutor virtual).

En Alpha School, optimizar este tiempo de “aprendizaje académico” brinda mayor tiempo para experiencias de socialización, liderazgo y trabajo en equipo, para el resto del día escolar. Una preocupación al integrar tecnología en el aula es el uso excesivo de pantallas. En el caso de Alpha School es usarla dos horas de manera muy eficiente, para el resto del día dedicarlas al desarrollo de inteligencia intra e interpersonal.

Alfabetizar en IA puede potenciar el desarrollo de habilidades éticas y de solución de problemas en el mundo real.

En Alpha School los alumnos crean aplicaciones web o móviles en secundaria. Aplicaciones que tienen un impacto en el mundo real, que brindan soluciones a necesidades sociales. Si escucháramos esto hace 5 años, nos parecería sorprendente. Pero ahora, gracias a los LLM, construir una aplicación puede ser cuestión de dar buenas instrucciones en lenguaje natural. Lo interesante con esto es que los estudiantes están desarrollando habilidades éticas y de solución de problemas en el mundo real.

La fundadora, comenta que este verano ocurrió algo distinto, los estudiantes le pidieron que no cerraran la escuela para continuar desarrollando sus proyectos. Lo que resalta cómo el compromiso personal aumenta cuando nos involucramos en una actividad de servicio, en la que ponemos en práctica nuestras habilidades y nos reta a hacerlo mejor.

El uso de chatbots y avatares puede no ser la mejor vía para incorporar IA en el aula

Curiosamente en esta escuela que se jacta de optimizar el aprendizaje con IA no usan chatbots (no usan ChatGPT). La fundadora comenta en una entrevista disponible en YouTube: “Si le das a un estudiante un chatbot, hará trampa con él. Por más que quieras que usen a ChatGPT para tener una discusión socrática, no lo harán. Copiarán la pregunta, obtendrán la respuesta y listo”.

Sobre los avatares comenta para describir el uso de IA en su escuela: “Los alumnos no te van a decir que entran a la plataforma y ven un avatar de Einstein que aparece y les enseña de Ciencia. Dirán que ingresan a un tablero, con el que podrán seleccionar la materia para llevarlos a una aplicación adaptativa que es apropiada para ese estudiante con base en el nivel en el que se encuentran para esa materia. Podría ser Alecs, Math Academy, IXL, hasta apps que construirmos, tenemos Alpha Math, Alpha Read and Alpha Write”.

Como reflexión final, quisiera comentar que es común escuchar expertos alertar de la “burbuja de la IA” que coexiste con el hecho de que tenemos una tecnología con demasiado potencial. Es decir, aunque es real el potencial de la IA, también hay especulación o expectativas excesivas con el fin de lucrar. Alpha School se vende como una escuela cuyos estudiantes están en el percentil 95 nacional en pruebas de matemáticas y otras disciplinas. Sería muy ilusorio pensar que esos resultados se deben directamente al uso de IA en la escuela, sin considerar tantos más factores contextuales.

Hacer una análisis cauteloso, basado en evidencia, nos permitirá tomar mejores decisiones para el uso de IA en la escuela. A menos de 3 años del surgimiento masivo de la IA generativa (desde ChatGPT) es difícil comprobar los efectos de su implementación a nivel escolar. De cualquier forma, yo encuentro que el primer beneficio del uso de la IA para la Educación lo tiene el docente cuando la utiliza para generar recursos de aprendizaje en menor tiempo y con eficacia pedagógica.