Últimamente he recibido algunas inquietudes de colegas docentes y de alumnos universitarios sobre lo que está permitido y lo que no en el uso de Inteligencia Artificial por los estudiantes en el aula. Los docentes necesitamos establecer lineamientos claros para que los estudiantes sepan qué se espera de nosotros al usar IA. Además, las expectativas que tengamos como sobre el uso de IA influirá en los requerimientos que hagamos a nuestros alumnos. Aquí te comentaré algunos puntos cruciales para establecer un reglamento sobre uso de IA y al final encontrarás un checklist de preguntas a responder para tomar decisiones previas antes de redactar tu reglamento.

Es difícil hacer un reglamento de uso de IA que funcione para todos las aulas de diferentes niveles educativos porque este depende de:

Los objetivos de aprendizaje. Será diferente las restricciones específicas sobre el uso de la IA en un curso para desarrollar habilidades de escritura, a un curso de Ciencias Sociales, porque en el primero se requiere que el estudiante produzca ideas propias, organice argumentos y refine su estilo personal. En cambio, en un curso de Ciencias Sociales, la IA podría servir como apoyo para sintetizar información, explorar perspectivas o generar preguntas para el análisis, siempre y cuando se mantenga la capacidad crítica y la verificación de fuentes.

Edad de los estudiantes. Los estudiantes menores requieren mayor acompañamiento en el uso de la IA, por lo que implica más restricciones de uso. En etapas tempranas, el propósito es que desarrollen habilidades básicas como comprender textos, formular ideas propias, resolver problemas simples y expresar su pensamiento con claridad. Si se recurre a la IA sin orientación, existe el riesgo de que los estudiantes se vuelvan dependientes de la herramienta y no consoliden esas habilidades fundamentales.

Impacto de la evaluación. Aquellos cursos que son parte de programas que otorgan titulación o certificaciones de prestigio, requerirán cuidados distintos en la evaluación del aprendizaje, frente a cursos de educación no formal, por ejemplo. En formaciones donde se valida la competencia profesional o académica del estudiante, se debe garantizar que la persona realmente adquirió las habilidades y conocimientos esperados. Esto implica diseñar evaluaciones donde el uso de la IA esté claramente delimitado, y donde existan momentos en los que el estudiante demuestre su razonamiento, toma de decisiones y capacidad de resolver problemas por sí mismo.

Aunque no existe un reglamento universal, hay principios orientadores que cada docente puede adaptar según sus metas formativas, el contexto y la madurez académica de sus estudiantes.

Principios orientadores en el reglamento de uso de IA

Aquí te comparto algunos elementos clave en el reglamento de uso de IA.

Compromiso para el aprendizaje. Los estudiantes deben comprometerse a usar la IA como herramienta de apoyo, y nunca como un sustituto del pensamiento, análisis, escritura o creatividad personal. Se requiere que ellos hagan un ejercicio de autoevaluación sobre su uso: ¿estoy usando la IA para aprender o para que haga lo que no quiero hacer?, ¿analizo la respuesta de la IA de forma que me apropio de nuevo conocimiento para resolver un problema?. Es una cuestión de que los estudiantes sean conscientes de su propia intención.

A mi mis estudiantes universitarios les llevo a esta reflexión, porque quiero que se den cuenta de las implicaciones del uso de la IA: “Si le pides a la IA que haga el trabajo por sí solo, entonces estás haciéndote reemplazable: lo puede hacer la IA y tú no. Lo que tienes que lograr es que la IA te potencie, no que te sustituya. Y vas a ser más capaz de usar mejor a la IA en la medida en que mejor conozcas lo que estás haciendo, entre más experta seas”.

Responsabilidad. En ocasiones les digo a mis estudiantes que la IA nos puede liberar parte del tiempo de ciertas tareas para convertirnos en supervisores, pues siempre requerimos al menos revisar que la respuesta es la esperada. En el argot informático de IA se le llama human-in-the-loop para referirse al involucramiento humano en la toma de decisiones en los procesos de trabajo de la IA.

En este sentido, el estudiante debe responsabilizarse completamente por la exactitud y calidad de toda información que presente, independientemente de si fue asistida por IA. También he advertido a mis estudiantes con ejemplos de profesionales, como abogados o consultores, que hicieron mal uso de la IA, es el sentido en el que no verificaron la información, y dieron información errónea por no hacer su trabajo: verificar las fuentes de información.

Transparencia. Seguro has escuchado decir: “El que nada debe nada teme”. Los estudiantes no tendrán problema en mencionar que usaron herramientas de IA si hicieron un buen uso de ellas. La transparencia es un principio ético crucial que requiere la divulgación clara y honesta de los procesos y herramientas utilizados en la producción académica. Se exige que los estudiantes declaren cuándo y con qué fines usan inteligencia artificial en sus trabajos. En algunos casos, se puede solicitar incluso la inclusión de los prompts (instrucciones) utilizados como parte de la documentación o para visibilizar el proceso seguido.

Particularmente, no me parece apropiado citar a ChatGPT para un trabajo del que se requieren fuentes académicas. A mí parece que es como citar a Google. Lo que les pido es que revisen las fuentes primarias que les presenta ChatGPT y las citen en caso que incluyan información de las mismas.

Algunos usos permitidos y no permitidos
Si prefieres clarificar y enlistar los usos permitidos y no permitidos, aquí te comparto algunos posibles:

Usos permitidos

  • Consultar la IA para aclarar dudas o reforzar conceptos.
  • Pedir explicaciones más sencillas o ejemplos para comprender un tema.
  • Mejorar la redacción de un texto escrito previamente por el estudiante.
  • Ampliar vocabulario y buscar sinónimos o reformulaciones.
  • Generar ideas iniciales para proyectos o lluvia de ideas.
  • Obtener sugerencias para organizar o estructurar un texto o presentación.
  • Buscar palabras clave, temas o autores para orientar una investigación.
  • Recibir retroalimentación para mejorar un texto, una presentación o un argumento.
  • Usar herramientas de revisión como correctores ortográficos o Turnitin Draft Coach.

 

Usos no permitidos

  • Pedir a la IA que redacte tareas, ensayos o respuestas completas para entregarlas como propias.
  • Copiar y pegar textos generados por IA sin reelaboración ni comprensión personal.
  • Presentar análisis, argumentos o explicaciones que el estudiante no pueda defender o explicar.
  • Usar la IA para sustituir el proceso de lectura, razonamiento o escritura personal.
  • Generar trabajos finales, proyectos o productos completos sin intervención crítica del estudiante.
  • Confiar en información generada por IA sin verificar fuentes confiables.
  • Utilizar la IA para engañar o simular aprendizaje.


Checklist para tu reglamento de uso de IA

Por último te comparto un checklist de preguntas a responder para tomar decisiones previas antes de redactar tu reglamento de uso de IA:

1. Objetivos del curso

  • ¿Qué habilidades deben desarrollar sin IA?
  • ¿En qué actividades la IA puede apoyar?

 

2. Nivel y acompañamiento

  • ¿Mis estudiantes requieren guía explícita para usar IA?
  • ¿Les he mostrado ejemplos de uso responsable?

 

3. Evaluación

  • ¿Qué tareas deben demostrar pensamiento propio?
  • ¿En cuáles se permite IA y bajo qué condiciones?

 

4. Compromiso con el aprendizaje

  • ¿He explicado que la IA es apoyo y no sustituto?
  • ¿Incluyo la reflexión: “¿Estoy aprendiendo o dejando que la IA lo haga por mí?”?

 

5. Responsabilidad

  • ¿Los estudiantes verifican la información que obtienen?
  • ¿Les enseñé cómo identificar fuentes confiables?

 

6. Transparencia

  • ¿Los estudiantes deben declarar cómo usaron IA?
  • ¿Solicitaré prompts o evidencia del proceso cuando sea necesario?

 

No buscamos prohibir la IA, sino integrarla de manera reflexiva para fortalecer el aprendizaje. Las reglas no están para limitar, sino para formar criterio.